
















Naming e imagen corporativa de un restaurante que ofrece medias raciones o pequeños platos, como su baseline indica. El cliente buscaba un nombre que le diera al local un toque simpático y fuera fácil de recordar. Era importante conseguir una marca que reflejara la filosofía del establecimiento y que combinara con el interiorismo realizado paralelamente por Manel Ybargüengoitia. La propuesta corporativa fundamenta su comunicación en dos elementos gráficos básicos: un círculo y una estrella de 5 puntas, con los colores propios del tomate, el rojo y el verde. Con ello conseguimos una abstracción del tomate muy potente desde el punto de vista gráfico.