



Aprovechando el auge en el consumo de champagne en las fiestas norte americanas, presentamos una propuesta de vino espumoso rosado, capaz de plantar cara a la competencia con mas trayectoria en el mercado. El cliente tenia un producto de mucha calidad y quería una imagen que lo acompañase, que destilara sofisticación, glamour, elegancia y como no, calidad. La idea era conseguir un pack que destacase en cualquier cubitera y mesa donde estuviera expuesto. Con este briefing, nosotros apostamos por el recubrimiento total de la botella con una funda de aluminio rígido texturizado con rombos, decorado con las etiquetas correspondientes, y un collarín que le da un toque de personalidad.